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Mitsubishi ya prueba un prototipo que emplea la tecnología MIEV, Mitsubishi In-wheel motor Electric Vehicle. Es decir, un coche animado por energía eléctrica que, en lugar de llevar un único motor que mueve un transmisión, lleva motores eléctricos directamente adosados a las ruedas.
La idea no es nueva, pues ya habíamos visto prototipos similares. Sin embargo, Mitsubishi asegura que ya tiene muy avanzada la técnica y que pronto podría pensar en comercializarla. De momento, lo que tienen listo es un Mitsubishi Colt al que llaman EV (por electric vehicle) y que será el encargado de probar todos los nuevos componentes. Estos días se exhibe por primera vez en la Exposición de Ingeniería del Automóvil de Yokohama, en Japón.
En el Colt EV ya van colocados los motores en las dos ruedas traseras y, para animarlos, utiliza la energía eléctrica acumulada en un bloque de baterías de ión-litio que ocupa toda la parte baja del vehículo.
En Mitsubishi explican que estas baterías pueden recargarse también con la electricidad producida por una pila de combustible que extraiga la electricidad del hidrógeno embarcado a presión en dos depósitos. Otra alternativa que barajan es emplear un motor de gasolina que ayude a los motores eléctricos, es decir, una técnica híbrida.
Pero, de momento, han preferido empezar con lo más fácil: baterías recargables que se conectan a una toma eléctrica convencional.
Los responsables del proyecto aseguran que la idea de llevar los motores tractores directamente en las ruedas abre muchas posibilidades. Para empezar, se libera muchísimo espacio útil y se eliminan barreras de diseño impuestas por la arquitectura tradicional de motor y transmisión. Y, claro, todo ese hueco liberado puede albergar elementos habitualmente complicados de colocar, como los depósitos de hidrógeno.
Además, aseguran que se puede gestionar mejor el par que se envía a cada rueda y se regula con más eficacia la fuerza de frenado. De paso, se ahorra el peso de transmisiones, palieres, diferenciales, etc.
Este control más exacto de lo que hacen las ruedas ilusiona a Mitsubishi, que ve en esta técnica la progresión lógica de sus conocidos y afamados mecanismos de tracción total, bien contrastados en coches como el Lancer Evo y el Montero.
Por otra parte, el tipo de baterías elegido, las de ión-litio, ofrecen ventajas en cuanto a rendimiento energético, potencia y duración. Mitsubishi lleva investigando en baterías desde 1996, cuando presentó el HEV, su primer modelo eléctrico. Desde entonces, el FTO-EV y el Eclipse EV han ido perfeccionando la técnica y, finalmente, se llega a las baterías actuales, que ya aportan grandes resultados de duración, potencia y velocidad punta.
Hasta ahora, el Colt EV ha logrado alcanzar una velocidad máxima de 150 km/h y una autonomía por recarga de 150 km. Cada uno de los dos motores que van en las ruedas traseras alcanza 27 CV, con lo que la suma de ambos es de 54 CV. El peso total del coche es de 1.150 kg, incluyendo el peso de las 22 baterías de ión-litio y el convertidor eléctrico que gestiona la entrega de energía a las ruedas.
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