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1.-
Analiza tus necesidades
Uno de los aspectos más importantes a la hora de elegir un
modelo es tener en cuenta nuestras necesidades reales: tipo
de coche (turismo, todo-terreno, SUV…); tamaño de coche (grande,
mediano, pequeño); tipo de carrocería (monovolumen, familiar,
berlina, coupé); número de puertas (tres, cuatro, cinco);
tipo de combustible y tamaño de la mecánica (gasolina o Diesel,
cilindrada, potencia, etc). En este análisis debemos también
tener en cuenta el coste del seguro, los impuestos, las posibilidades
de aparcamiento, el mantenimiento, el consumo de combustible
y el uso real que vamos a dar al vehículo.
2.- Elige
unos pocos modelos y versiones
Una vez elegidos los modelos preferidos que más se ajustan
a nuestras necesidades, analizaremos sus características técnicas
y dimensiones para afinar más la selección, descartando las
versiones que no nos interesen. Actualmente todas las marcas
de automóviles ofrecen un mínimo de dos años de garantía en
sus modelos, pero algunas la amplían a tres, cinco e, incluso,
seis años. Aunque este tipo de garantías obliga a pasar las
revisiones en los talleres oficiales de la marca, este servicio
debe ser tenido en cuenta a la hora de decidirnos por una
u otra marca.
3.- Visita varios concesionarios
y compara
Visitaremos diferentes concesionarios para interesarnos por
el producto elegido y analizaremos las diferentes ofertas.
En algunos casos puede haber diferencias cercanas al 10 por
ciento entre los precios ofrecidos por concesionarios de una
misma marca de diferente provincia.
4.- Ten claro
por qué quieres ese coche
Es importante que tengamos las ideas muy claras para no dejarnos
"convencer" fácilmente por el vendedor. Muchas veces utilizan
argumentos disparatados contra otros modelos de la competencia
para acercarnos su producto. Otras veces intentan persuadir
con los plazos de entrega, disponibilidad de colores o versiones,
etc. Podemos seguir el conocido lema de: «Busque, compare
y…, si encuentra algo mejor, cómprelo».
5.- Ten en
cuenta la coyuntura del mercado
Cuando un modelo acaba de salir al mercado puede resultar
más interesante adquirir uno "de la generación anterior" que
el más reciente. A veces se trata simplemente de un "lavado
de cara" que trae consigo un importante aumento de precio,
por lo que en el "viejo" podemos conseguir un suculento descuento.
6.-Negocio
bien las condiciones de compra
Una vez decididos por un modelo y una versión concreta, en
un determinado concesionario, buscaremos las condiciones más
interesantes en caso de que necesitemos financiación. A veces
es más interesante acudir a nuestro propio banco -si ya tenemos
contratado otro préstamo o servicio- que recurrir a la financiera
que trabaja con la marca. Éstas suelen tener "letra pequeña"
que nos compromete a pagar importantes comisiones de estudio,
apertura, cancelación, etc y, en muchas ocasiones, nos obligan
al pago de 14 cuotas anuales, en lugar de las 12 convencionales.
7.- Ojo con
los detalles y la letra pequeña
Las campañas de publicidad y promoción de las marcas son vinculantes,
es decir, obligan al concesionario a respetar los precios
y las fechas indicadas en el anuncio. Ojo con algunos detalles
importantes como "Plan Prever incluido", pues esto es un engaño
para los usuarios que no entregan coche a cambio. Atención
con las versiones anunciadas; normalmente en la "foto" aparece
una versión dotada del máximo equipamiento y, sin embargo,
la versión ofertada es la más básica, pues sólo incluye las
cuatro ruedas, volante y motor…
8.- Paga sólo
los impuestos que te corresponden
El pago del Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica varía
según la provincia donde se matricule el vehículo, pero se
fracciona por trimestres, por lo que sólo pagaremos los que
resten para finalizar el año desde el momento de la compra.
9.- Exige
una factura bien cumplimentada
El concesionario debe entregarnos una factura debidamente
cumplimentada en la que se detallan los conceptos cobrados,
tales como precio franco fábrica, impuestos que se incluyen,
gastos de matriculación, opciones incluidas en el vehículo,
fecha, firma y sello del establecimiento.
10.- Antes
de firmar, aclara tus dudas
Si tienes dudas, si algo no te queda claro o no estás totalmente
convencido, no firmes nada y no te comprometas. Solicita consejo
de algún experto para seguir buscando en otros establecimientos.
En definitiva, el coche es como la ropa, no sólo tiene que
servirte y ser cómoda. Además tiene que gustarte. Y mucho,
pues a él vas a destinar una importante cantidad de dinero.
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