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Solucionar el problema del tráfico en Londres era una de las principales promesas de Ken Livingston cuando luchaba por la alcaldía de la ciudad del Támesis. Rebajar las tarifas de metro o crear nuevas carreteras de circunvalación fueron algunas de las medidas adoptadas por este político laborista cuando se hizo cargo en 2000 de una de las ciudades más pobladas de todo el planeta.
"El rojo Ken", como le denomina la prensa inglesa, vuelve a la carga y quiere que los coches que circulen por el centro de la ciudad paguen una tasa de cinco libras (unas 1.375 pesetas).
No se trata de una idea inédita, está basada en un sistema de peaje vigente en Singapur y, aunque no ha gustado demasiado a los ciudadanos, otras ciudades inglesas como Gran Manchester, Derby, Nottingham, Cambridge y Birmingham también estudian su adopción.
Controles electrónicos en Singapur
Desde hace varios años, las grandes vías de Singapur están sembradas de cámaras digitales. Cada vez que un coche circula por estas carreteras, tiene que pagar, ya que se han instalado tarjetas magnéticas, una especie de monederos electrónicos, en estos vehículos. Al pasar por debajo de estas cámaras, se descuenta el dinero fijado de forma automática.
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