|
En una entrevista concedida al diario ABC, Pere Navarro, director de la DGT, ha explicado cómo evoluciona la tarea de su departamento actualmente. Navarro ha señalado que confía plenamente en el efecto que el carné por puntos ejerza sobre los conductores. Cree que se producirá un cambio positivo en su actitud y que, a corto plazo, se podrá bajar el número de muertes a un nivel de 1.000 fallecimientos menos de los registrados en 2003.
Pero esa mejora no vendrá si no después de una fase muy dura en la que mucha gente perderá su carné de conducir. Navarro no duda en apuntar que unos 6.000 conductores lo perderán cada año y cree que tendrá especial efecto sobre los reincidentes, “los que desprecian las normas”.
Superada esta primera etapa traumática, Navarro confía en que empiecen a mejorar los índices de siniestralidad y el nivel de infracciones. De hecho, tiene la esperanza de que se produzca un fenómeno similar al registrado en Francia, donde el 75 por ciento de las personas a las que se retiran puntos los recuperan en los tres años siguientes por buena conducta. Es decir, dejan de cometer infracciones.
 |
 |
 |
 |
 |
Como se sabe, el carné por puntos entrará en vigor en España el próximo 1 de julio y prevé un crédito de 12 puntos que se irá perdiendo a medida que se cometan infracciones. Está previsto que se pueda retirar el carné a quien pierda totalmente sus puntos. Para recuperarlo, además de pagar las correspondientes sanciones, será obligatorio superar un cursillo en una autoescuela. La DGT ha puesto en marcha una página web con todos los detalles: www.permisoporpuntos.es
|
|
 |
 |
 |
 |
 |

|
Más dureza
En la entrevista publicada por el ABC, Navarro explicó las razones que han llevado a la DGT a pedir a los legisladores que endurezcan las penas para los delitos contra la seguridad en el tráfico. Navarro asegura que han pedido que el Código Penal sea más explícito a la hora de definir qué comportamientos deben ser tratados como delitos y, en ese sentido, cree que ha de enjuiciarse por lo penal, y por tanto castigar con penas de prisión, a todo conductor que rebase en más de 60 km/h el límite máximo de velocidad o que circule con más del doble de alcohol permitido.
“La DGT ha trasladado a Justicia la sensación existente de que el Código tiene una redacción muy abstracta que dificulta la seguridad jurídica y una política preventiva”, explica el máximo responsable del tráfico en España.
Añade, además, Navarro que en el ámbito judicial no se está siguiendo el mismo esfuerzo que se hace desde los poderes político y administrativo en la lucha contra los accidentes de tráfico. “Nos llega la impresión ciudadana de que hay mucho daño y poca pena y algún caso de cierta impunidad”, subraya Navarro, “se trata de da la violencia vial la importancia que tiene porque causa muertes injustificables.”
Es decir, Pere Navarro quiere que los conductores sepan bien a qué atenerse, porque “ahora no lo saben”. Denuncia del director general que hay diferentes raseros a la hora de aplicar las leyes, debido, sobre todo, a la ambigüedad del Código Penal a la hora de definir conceptos como “conducción temeraria” o “altas tasas de alcoholemia”. Pero quiere también lanzar un mensaje tranquilizador: a pesar del endurecimiento de la legislación, cree que hay suficiente tiempo para explicarle a la gente lo que va a cambiar y, por tanto, no espera “que se llenen las prisiones” por delitos de tráfico.
A favor de los limitadores y de los radares
En la misma entrevista, Navarro defendió dos asuntos que han levantado polémica recientemente. Por un lado, apoyó la petición del Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, de instalar limitadores de velocidad en los coches. Navarro recordó que esta idea ya fue trasladada por la DGT a las instituciones europeas, donde se ha encontrado con la oposición de Alemania. Sin embargo, considera que la medida resultará útil y confía en que pronto se incluyan estos equipos entre las dotaciones de serie de todos los coches nuevos.
Sobre los radares, Navarro volvió a defender su eficacia y recordó que es un plan a medio plazo, con tres años de implantación de cinemómetros. Cree que ya están dando resultados, puesto que en 2005 se denunció a 685.000 vehículos por exceso de velocidad y 100.000 de esas multas ya fueron puestas por los nuevos radares fijos. Y eso, que, como recuerda Navarro, los radares fijos se instalaron en la segunda mitad del año.
 |
 |
 |
 |
 |
Jornada por la conducción responsable
En el Caixafòrum de Barcelona se ha celebrado una jornada sobre conducción responsable. En ella tomaron parte destacados expertos en prevención de accidentes, como Alfons Perona, secretario ejecutivo de la Fundació Racc, quien aportó un dato estremecedor: sólo un 23 por ciento de los españoles está preocupado por la seguridad vial.
Según Perona, la conducción entraña unos riesgos de los que no siempre somos conscientes y que se tienen que prevenir con más educación.
Por su parte, Gustavo Levit, coordinador de la Unidad de Adolescencia del Centre Mèdic Teknon, habló sobre la necesidad de trabajar con los jóvenes para prepararlo como futuro conductor.
Por cierto: según datos del Servéi de Transit de Cataluña, las muertes en accidente registradas en aquella comunidad se han disparado durante este mes de marzo. A día de hoy, van 23 fallecidos, un 43 por ciento más que en marzo de 2005.
|
|
 |
 |
 |
 |
|