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A pesar de que la planta zaragozana de GM España es una de las más flexibles de la compañía en Europa, la Dirección germana de General Motors (GM) sigue debatiendo sobre si trasladar o no parte de la producción del Meriva a la factoría polaca de Glewice.
El Comité de empresa de General Motors España ha rechazado el nuevo plan laboral que proponía la Dirección de las instalaciones. Figueruelas pretendía optar al montaje de la producción total del Meriva a un elevado precio, según los sindicatos que han rechazado el acuerdo. El pequeño monovolumen se ensambla en Zaragoza, pero, buscando siempre mayor rentabilidad, la dirección de GM Europa quiere trasladar parte de la producción a la planta polaca de Glewice.
Con este rechazo (respaldado por todos los sindicatos menos el mayoritario, UGT), el Comité de Empresa no ha hecho más que ratificar los acuerdos tomados en las asambleas de trabajadores celebradas durante el fin de semana, según el presidente de este Comité, Juan Carlos Sánchez.
Sánchez ha anunciado su intención de dimitir del cargo, porque, según ha asegurado, está “descorazonado”, ya que no encuentra consenso en el seno del comité.
El acuerdo que proponía la Dirección incluye la supresión de la antigüedad en las nóminas y una subida salarial de la mitad de puntos del IPC a partir de 2008. Además, la empresa se comprometía a hacer fijos a los jóvenes que actualmente tienen contrato de relevo, si se consigue el montaje del Meriva, y a introducir mayor flexibilidad los sábados.
Estas condiciones no son aceptables para la mayoría de los trabajadores y en las votaciones se rechazó el documento por 19 votos frente a 15. Por eso, GM España negocia en Alemania con las condiciones laborales vigentes en este momento.
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