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Descuentos, ofertas, promociones... No es tan difícil encontrar un coche por unos 8.000 euros. Los modelos que rondan esa tarifa son legión, pero, en la mayoría de ellos, sí hay que pagar un “precio”: acabados pobres, motores anticuados, puestos de conducción incómodos, extras que hay que sumar a la fuerza o interiores claustrofóbicos terminan pasando factura.
El Picanto es uno de los coches más baratos del mercado. Además, durante los meses que han seguido a su lanzamiento, ha ofrecido un descuento de 750 euros y una financiación muy ventajosa de 94 euros al mes sin entrada. Sin embargo, no es su único punto fuerte. En Kia se acabó presumir de “barato” y ahora se hace especial hincapié en el “bueno y bonito”.
Porque, si lo que nos preocupa es sólo el precio, podemos arañar unos cuantos euros más y echar un vistazo a los Tata Indica y a los Daewoo Matiz o incluso al Picanto más “pelado” (no olvidemos que el modelo que probamos es el más alto de la gama).
Sin embargo, éste no es el caso: estamos ante uno de los nuevos "minimonovolumen", un ciudadano no tan básico como muchos puedan pensar. Por ciudad, muy práctico –siempre que no vayas al supermercado-; por autopista, uno más y, por carretera virada, más eficaz que otros modelos de su categoría.
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El Picanto se vende sólo con carrocería de cinco puertas.
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Su imagen no es tan transgresora como la de otros de sus rivales. No creará estilo como en su día hizo el Twingo o como intenta Lancia con el Ypsilon. Tiene un parecido más que razonable con el C2 y con el Atos. Sin embargo, Kia consigue diferenciarse del resto con una parrilla muy pequeña que contrasta con unos grandes faros y con unos colores llamativos (en las fotos, lo puedes ver en naranja, pero también tienes disponibles rojos “escarlata”, amarillos “limón” o verdes muy “galácticos”).
El interior también intenta potenciar esa imagen desenfadada. La tapicería es bicolor y, en esta versión, se incluyen incrustaciones que imitan el aluminio. Obviamente, el plástico reina en el habitáculo (no esperes maderas nobles o cuero), pero el efecto no es desagradable: todo tiene buen tacto y está bien rematado.
Y ¿espacio? Para empezar, el Picanto se vende sólo con carrocería de cinco puertas. Su aspecto monovolumen y su altura le permiten exhibir un habitáculo más grande de lo que podamos pensar. De hecho, este Kia engaña.
Posee prácticamente las mismas medidas que el Atos (el modelo de Hyundai es apenas 7 cm más largo y ancho que el de Kia). Sin embargo, el Picanto ofrece mucho más espacio para las piernas de los pasajeros de atrás (según nuestras mediciones, 6 cm más).
Podemos citar más ejemplos de su arte de sacar espacio de donde aparentemente no lo hay: el Tata Indica es 16 cm más largo, pero, si medimos el habitáculo, comprobamos que el de nuestro protagonista le supera en 3 cm. Y es que, en este modelo, se ve bien claro que una cosa es la carrocería y otro lo que podamos encontrarnos dentro de ella.
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¿Dónde está el truco? Kia ha preferido dar espacio interior y sacrificar
–y bastante- el maletero: es el más exiguo de todos estos "minimonovolúmenes"
que hemos citado. Además de no muy generoso, se trata de un espacio poco
utilizable: resulta muy alto y poco profundo y la bandeja se extrae con
dificultad. Es cierto que podemos abatir los asientos traseros (cada uno
individualmente) y conseguir más capacidad, pero la operación no es tan
sencilla.
Después de pelearnos con la bandeja, tenemos que hacer lo propio con unos
respaldos algo pesados: en el día a día, muchos preferirán llevar la carga
en el interior (algo que deberíamos evitar por motivos de seguridad, ya
que, en un choque, los objetos sueltos pueden salir disparados y golpear
a los pasajeros). Pero no queda otra: mete una simple mochila y te puedes
olvidar de llevar otras cosas. Si levantas el suelo del maletero, encontrarás
una especie de bandeja donde llevar las herramientas, pero poco más.
Meter una rueda de repuesto en su interior ya hubiese sido todo un truco
de prestidigitación. Como no hay espacio, se incluye un kit de reparación
de pinchazos.
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| El Picanto sólo está homologado para cuatro pasajeros. Es una característica muy común en estos modelos: el Panda, por ejemplo, también opta por esta configuración. |
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Este Picanto está homologado para cuatro pasajeros. La posibilidad de ir cinco se consigue simplemente con un poco de dinero: opcionalmente, se puede validar para cinco personas y se incluirá simplemente un cinturón más en las plazas traseras. Sin embargo, la anchura en dicha fila (126 cm según nuestras mediciones) no le hacen válido para que viajen tres (por mucho que lo paguemos).
Si ya tenemos claro cuántos podemos ir y qué podemos llevar, es hora de que comprobemos qué tal se comporta este Picanto.
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