A través del anti-Atlas

Ruta 4x4: Zagora - Tazenakht

Un recorrido que surca las extensas llanuras del sur de Marruecos, sperando desérticos jebeles a través de cañones, valles, desfiladeros y gargantas excavados por las aguas de los oueds. Una atractiva y sencilla ruta a través de un fascinante y desolado desierto de piedra y roca que une las ciudades de Zagora y Tazenakht.

Texto y fotos: Santiago Fernández
Ruta 4x4: Zagora - Tazenakht

Al llegar al cauce del oued Bou Tious (casilla 16) la pista mejora, el firme está limpio de piedras. El río ha excavado un pequeño valle, una llanura, entre los jebeles Ed Debbane a la derecha y Awriwar a la izquierda. Recorremos un tramo salpicado de casas aisladas con huertos, palmeras y vallas de adobe. Unos kilómetros más adelante, al dejar el cauce a la izquierda, la pista, dos trazos blancos entre los oscuros dominantes, se torna excelente, cómoda y rápida, es fácil seguirla. Resaltada mediante hileras de piedras a los lados, atraviesa una árida llanura entre montañas de suaves laderas redondeadas por la erosión. En la casilla 24 sale un desvío hacia un palmeral que cobija un pequeño pueblo de adobe (podría ser Zawiat Bihi). La pista atraviesa algunas pedregosas torrenteras que hay que cruzar con lentitud. Fuera de estos pasos está bastante bien. Iniciamos una subida por las gargantas del oued Tazramjamt, un paso entre los colosales jebeles La Sal y Lamrigbar. Seguimos el cauce en el que se suceden, esporádicamente, algunas casas y cultivos. Un largo recorrido que avanza entre barrancos, cañones y gargantas ofreciendo espléndidas panorámicas de un desolado desierto de montañas pedregosas. Un terreno basáltico de tonos oscuros que semeja un paisaje lunar. En algunas zonas las laderas de las cumbres semejan enormes escaleras. De las sucesivas placas tectónicas, perfectamente definidas, se desploman grandes rocas en forma de rectangulares diaclasas. La pista alterna tramos rápidos con algunos pasos que casi requieren el uso de las cortas.

El tramo montañoso se abre a una amplia llanura surcada por formaciones de roca basáltica que brotan del suelo. La pista es excelente, aunque tiene pasos lentos al atravesar algunas zonas de bañeras. En el cruce de la casilla 30, en medio de ninguna parte, encontramos una oxidada señal de dirección prohibida, probablemente zona militar. Tras realizar una corta bajada, a la entrada de Mowyih Amr, se ve una peculiar casa de adobe equipada con placas solares y antena parabólica. En medio del pueblo (casilla 32) sale una pista a la izquierda que lleva hacia Bleida. A la salida de Mowyih Amr seguimos por la amplia llanura. El firme de la pista está bastante bien y permite circular a buen ritmo con comodidad. La planicie está salpicada de construcciones y caseríos de adobe. Cuando cruzamos alguno hay que entrar despacio. Los críos ven desde lejos la estela de polvo que levanta el vehículo y esperan impacientes su paso. Un tramo rápido que nos lleva hasta Mnissi. En las afueras del pueblo desaparece el firme de la pista sustituido por una capa de asfalto.

Seguimos cuatro kilómetros y medio la estrecha carretera, que comparte el número de la antigua pista: 6964, para acceder a una pista ancha y pedregosa (casilla 39) que sale hacia la derecha. La pista se interna por un paso entre montañas, el pequeño cañón abierto por el cauce del oued Assif n Ouaoussamek entre las cumbres del jebel Bou Arab. Es un tramo lento y pedregoso, una continua subida a través de un terreno montañoso cubierto de matorrales, siguiendo junto a los postes del tendido eléctrico. Coronamos la subida en el puerto Tizi n Tikita. Desde aquí una bajada lenta y pedregosa nos acerca hasta la casilla 40, un desvío que se adentra por un pequeño valle flanqueado por montañas rojas a la izquierda y verdes a la derecha. La pista mejora, aunque atraviesa algunas zonas de bañeras, avanzando por una zona pedregosa y desolada, sin un solo árbol, junto al cauce del oued Assif n Tmazirt. A unos tres kilómetros del desvío, en medio de la desolación del pedregal, destaca al fondo un oasis, un vergel que alberga palmeras, huertos y cultivos. A medida que nos acercamos vemos las casas y construcciones de adobe de Al Fouggara un pequeño pueblo a la sombra del oasis, que hay que atravesar.

A la salida del pueblo circulamos entre cultivos siguiendo a través del valle flanqueado por las pequeñas montañas de tonos ocres, verdes y negros de los jebeles Ahmar y Ba Brahim. Seguimos el cauce del oued Assif n Tafrent, un largo tramo de pista bastante bueno, con el firme claro destacando entre los tonos oscuros del paisaje. En algunas zonas la pista está señalizada mediante hileras de piedras en ambos lados. Algunas bifurcaciones salen del camino principal para juntarse algo más adelante. Atravesamos alguna zona de profundas bañeras, pasos que obligan a levantar el pie del acelerador. En medio del árido terreno destaca una casa rodeada por una valla de adobe que alberga algunos árboles frondosos, las copas verdes ponen una nota de color en el paisaje (casilla 43).

Un extenso palmeral alimentado por el río Assif n Tafrent precede a Zawiat Ouzdine un pueblo grande que queda a la izquierda de la pista, flanqueado por montañas redondeadas por la erosión. A partir del desvío que lleva hacia el pueblo (casilla 44) iniciamos una suave y pedregosa subida, por las estribaciones del jebel Tawdra que nos aleja del valle. La pista, de buen firme, comienza a bajar entre pequeños cerros. Enfrente las cumbres del colosal jebel Anawr delimitan un amplio y fértil valle excavado por el oued Tansift. La bajada nos lleva a circular por el valle, pasando cerca de Ait Semgane (casilla 46), un pueblo grande en el que destacan las típicas ruinas de adobe, con vigas de madera, de una kasbah grande semiderruida.

Pasado Ait Semgane continuamos junto al río por una pista excelente que sigue los postes del tendido telefónico. Es un paisaje intensamente verde, en la parte central del cauce se suceden arboledas, huertos, cultivos, construcciones y kasbahs de adobe. Una zona densamente habitada. Un recorrido en el que mezclan tramos rápidos con otros lentos, invadidos de tulé. De la pista principal salen sucesivas bifurcaciones que se dirigen hacia el palmeral o hacia alguna de las casas que acompañan está parte de la ruta. Pasamos junto a Tasla, una población grande, siguiendo por el interior del valle. Ahora circulamos junto al cauce del oued Asif n Oughbar, un vergel cubierto árboles frutales y cultivos. Un último tramo siguiendo la ancha pista 6951 nos lleva hasta el asfalto. Un precioso recorrido montañoso de unos 45 kilómetros por la carretera S-510, pasando por Bou Azer, nos lleva hasta Tazenakht, final de ruta.

Lugares de interés Los más interesante son los paisajes que ofrece un desierto duro de montaña y roza suavizado por los oasis que cobijan pequeños pueblos de adobe. Nada de interés en las ciudades de principio y final de ruta.


Espacio publicitario

Enlaces relacionados


x cerrar

Añade las noticias de Autopista.es

Direccion url:
http://motor.terra.es/rss/motor.cfm